Feliz año a todos. Empiezo el 2009 con muchísima vitalidad y lleno de energía. A pesar de que España se desmorona como un castillo de naipes, estoy convencido de que éste va a ser un buen año. No sé, pero empiezo a creer que es importante canalizar la buena energía para que, al menos, los acontecimientos fluyan de una forma más positiva. He estado en Cuba unos días de vacaciones con mi amigo La Marquesa. El hotel Cohiba es una delicia. Frente al Malecón, tanto los directivos como los trabajadores son dulces en el trato y en las formas. Me sorprendieron muchas cosas durante mi estancia en La Habana. Sigo descompuesto ante la pobreza que brota en todas sus calles. Os pongo alguna foto del viaje. Recorriendo a trompicones todo lo que me ha sucedido durante el año que hemos desterrado al ostracismo reconozco que no me arrepiento de ninguna de las decisiones que tomé. Todas me han aportado algo, incluso las que me hicieron llorar a chorros y patalear de impotencia. Es cierto que de todo se aprende y que las experiencias personales consiguen curtirte para que, al final, no sufras en demasía cuando la vida aprieta. En estos momentos sé que no cometería los errores que me hicieron sufrir antaño. Erraré en otros asuntos, pero no volveré a tropezar en la misma piedra, a pesar de que me cueste.

No dejo de adentrarme en las vidas ajenas cuando creo que nadie me ve. La otra noche, observando desde la clandestinidad a una pareja recién enamorada, comprendí que no es necesario esculpir en el cielo una perífrasis verbal para demostrar que mueres a chorros de amor por alguien. Recuerdo que la mirada de él tenía vida propia. Sus ojos medio entornados parecían gritar un ‘te quiero’ ensordecedor impregnado de ternura. Intuyo que, a pesar de la música panderetera que retumbaba en los altavoces del local, ella sólo escuchó las palabras que él jamás pronunció. Tal vez, por eso, he llegado a la conclusión de que prefiero una mirada a tiempo a una palabra llena de letras vacías y sin sentido. Imagino que ya estoy cansado de típicos palabros que únicamente sirven para recalentarte en un momento de explosión hormonal. Hoy, hablando con mi amiguita Gema, me he dado cuenta de que he conseguido acariciar ese punto de frialdad que necesitaba para enfrentarme a según qué situaciones. Tengo buenas maestras en estos asuntos. Me voy a dormir. Prometo actualizar cada día sobre las doce y media de la noche. A la luz de la luna. Incluso en los días nublados. Besos desde la calefacción.
Y esas fotos Saúl??.
No conozco Cuba, pero no pierdo la esperanza de ir.
Totalmente deacuerdo en lo que dices de las miradas y las palabras. Infinitas veces antes una mirada.
Las palabras se las lleva el viento…
Saludos desde el sur.
HOLA VECINOOOO, K TAL???SOY DE ALGEMESI, KOMO TE VA TODO??? ME ALEGRE UN MONTÓN CUANDO TE VI HACE TIEMPO EN LA TELE COMENTANDO Y DEMÁS!!! NO HAGAS CASO A LOS COMENTARIOSS…TU VALES MUCHOOOO…ADELANTE PEKE!!! MUCHOS BESITOS I ÁNIMO!!!!!
enhorabuena por la entrevista a la pantoja!!! todo el mundo quería conseguirla. felicidades!
Hola! Qué ilusión, paisana. Ya me dirás quién eres y si te conozco personalmente. Me gustará saberlo. No sé que ha pasado con la foto que colgué de CUBA. La voy a volver a poner ahora mismo, Jose María. Juan josé, muchas gracias guapo. Te agradezco tus palabras. Un beso a todosssss. Y gracias por leerme.