Noa, Novita y una copa de vino

Son las dos de la madrugada. Novita masculla sonidos que no soy capaz de descifrar. Le acabo de cocinar un par de lenguados al horno que le vuelven loco. Ha estado solito todo el día y le he querido premiar con su plato preferido. A veces miro su cuenco blanco repleto de granitos de pienso y me revuelvo. Yo no sería capaz de estar comiendo todos los días lo mismo. Me imagino frente a un plato de acelgas que nuca se termina y me entran ganas de gritar. Por eso creo que es necesario combinar el pienso con comida más alegre y colorida. Novita es un ser realmente especial. Consigue que me reconcilie con el mundo, incluso cuando sólo me apetece maldecir y recriminar. Suerte que, esta noche rara y excéntrica, lo tengo a mi lado dándome los besitos más sinceros entre todos los que pueden darse. No aspira más que a permanecer doblado entre mis brazos mientras tecleo estos textos sobre mí. El otro día me decían que borrara esta página. Que me olvidara de seguir contando, a través de Internet, mis experiencias personales. Dicen que me resta credibilidad frente a los ojos de quienes me tienen que contratar para ventilar desvergüenzas ajenas. Lo pensé. Lo medité. Se lo pregunté a la luna llena. Y me la sopla. Me da igual. Sentarme frente a una hoja en blanco y poder redactar, con el corazón en la mano, no tiene precio. Y, además, supongo que los capos de las grandes cadenas y de los periódicos en los que puedo ser contratado también tendrán su parte ñoña, refunfuñona, y hasta sexual. Vivir encorsetado en un papel políticamente correcto sí que es dañino.

He tenido el día movido. A pesar de ser domingo, el reloj no se ha parado ni un solo momento. He hecho la siesta y he soñado con una persona que no es quien parece ser. Odio a la gente que se inventa así mismo. Odio a quien aparenta ser alguien para agradar al de al lado. Al que reniega de sus sentimientos y al que se viste de marca para parecer más poderoso. Al que miente cuando piensa. A mí ya no me convencen los ojos llenos de ilusión que vibran cuando te miran y tiemblan cuando te hablan. ¿Por qué casi nadie se deja ver como es y no como quieren los demás? Las cosas serían tan idílicas si todo el mundo se mostrara sin dobleces. Tenemos tanto que aprender de los que, como ese Noa de la película, son felices con una vida sencilla y sin excentricidades. Sueño con ser como él y mantenerme vivo sólo por los sentimientos, por el amor verdadero. ¿Alguien ha visto una película más bonita que la de Noa? Sé que me ha dado una lección que guardaré bajo llave en la mochila de las experiencias que siempre llevo conmigo… Esa conversación que mantuve contigo cuando la luna menguante parecía sonreírnos, me ha ayudado tanto o más de lo que puedes imaginar.  

Son las dos y media de la mañana. Debería ir a enrollarme entre las sábanas pero tengo que seguir escribiendo. Besos ordenados y enloquecidos. Saúl.

One Response

  1. SAUL ORTIZ…HOY CURIOSEANDO Y ALENTADO Y ESTIMULADO POR TU JUGOSO COMENTARIO SOBRE EL MISMO…NO HE PODIDO EVITAR LA TENTACION DE ESCUCHAR Y VER ( Y REPROBAR) A LA SEÑORA GLORIA MARIA TOMAS ETC. ETC….
    ME HA PARECIDO DENIGRANTE ….VERGONZOSO…INSULTANTE…DISCRIMINATORIO…OBSCENO…PATETICO…CRUEL…INHUMANO ETC. Y DE UNA FALTA DE INFORMACION Y DE SENTIDO COMUN DE UNA MAGNITUD….APLASTANTE…
    QUE DIOS ( SI EXISTE) O COMO DIJO SERRAT…”A QUIEN CORRESPONDA” LIBREN A LA HUMANIDAD DE ESTOS ESPERPENTOS…
    PORQUE COMO DICE LA CAMPAÑA DE LA D.G.T. “…PON EL FRENO”….
    SALUDA DE MI PARTE SI VES A ALGUIEN DE TELECORAZON….
    SALUDOS Y ADELANTE…

    JUAN VALENCIA

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