Son las seis de la madrugada y acabo de llegar a casa con una afonía galopante. Esta noche he estado en casa de una amiga, vieja conocida, en la que ha celebrado una de sus ya célebres fiestas en las que reúne a personas de todos los ámbitos y todas las condiciones habidas y por haber. He cantado copla, flamenco, he bailado sevillanas e incluso me he arrancado por “la zarzamora”, “un ramito de violetas” y “el toro enamorado de la luna” mientras Mabel, otra de mis amigas, lo daba todo en el improvisado tablao del jardín. Confieso que me he reído muchísimo, sobre todo porque me he dado cuenta de que todo lo que me ocurre desde hace bastante tiempo es irremediablemente surrealista. Me ha fascinado encontrarme con Karina y Edu Llanes, redactores del extinto TNT que emitía Telecinco, sobre todo porque fue el primer programa en el que trabajé a nivel nacional. Lo dirigía Mar García y fue un éxito de audiencia durante todo el tiempo que estuvo en parrilla. Aprendí muchísimo durante aquella época en la que me tocó compartir plató con monstruos de la pequeña pantalla e intentar encontrar mi sitio. No fue nada fácil. Pondré fotos del festón en cuanto me las pasen porque, por arte de birlibirloque, mi cámara ha desaparecido.
Me voy a la cama. Mañana (dentro de cinco horas) me espera un día de piscina, sol, pizzas artesanales, fútbol y cena con Isabel y Carlos. Besos variados. Mañana os hablaré de un blog, de un amigo mío, Sergio Tellols, en el que habla de cine y que se llama cuadernos de rodaje. Saúl.
Saúl, no sólo escribo de cine. Ahora me ha dado por escribir relatos instantáneos en cinco minutos y sin revisión… :-p
Pero gracias!