Rata de dos patas

5 Abril 2009 - 4 Responses

Hoy he tenido un domingo prácticamente en silencio. Me he levantado a las tantas de la tarde porque me apetecía permanecer en la cama escuchando música de Cadena Dial. Es mi emisora favorita si lo que quiero es desconectar y tararear temas de los que conozco la letra. No he hecho deporte. No me apetecía correr por el Retiro como vengo haciendo desde hace un par de meses. Hoy quería hacer el zángano y recorrer con la mente tiempos y momentos, pero me he visto obligado a salir de mi cueva sabanera para limpiar, regar las plantas de los balcones y comprar algunas gangas en el Rastro.

La semana pasada se terminó ‘Está Pasando’. Tengo que reconocer que cuando me enteré de que se acababa para siempre, me dio mucha pena. Durante el tiempo en el que colaboré en el programa aprendí mucho, y quizás no sólo de televisión. Descubrí a grandes profesionales del medio con una filosofía de vida muy semejante a la que yo intento seguir. Por eso me hizo mucha ilusión que en la fiesta de despedida me pudiera reencontrar con todos aquellos que un día formaron parte de mi realidad profesional. Estoy convencido de que di todo lo que pude por ese programa. Lo bueno, y quizás también lo peor. Haber estado bajo las directrices de Eduardo Banco, portador de un carisma y seguridad aplastantes, me ha permitido conocer cuáles son mis puntos débiles frente a la cámara. Por no hablar de los consejos y apreciaciones de Begoña Bravo o de Victoria Laseca. En definitiva, ‘Está Pasando’ ha sido un formato de éxito que ha funcionado durante un año y medio, quizás porque Santi Botello y Raul García, a los que estaré eternamente agradecido, supieron dar con el espacio que la audiencia pedía a gritos. En la foto, Gema Balbás – amiga, actual presentadora de ‘El Buscador’ que dirije Mar García y antigua presentadora de Telecorazón- y mi amiguito Diego de la Viuda -un buen periodista y mejor persona- en la fiesta del último adiós al espacio de Mandarina. Descanse en paz.

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Gracias a mi amigo La Marquesa, me he topado con una cantante mexicana de la que estoy profundamente enamorado. Se llama Paquita la del barrio y le canta a los hombres desde el desgarro, el odio y el despecho. Os dejo esta joya de la dramaturgia cantada que lleva por nombre “Rata de dos patas“. ¿Se puede ser más grade? Esta mujer es ARTE. Por cierto, aunque físicamente mi querida Paquita se parece a Juan Gabriel, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.  Besos íntimos.

La catedrática malnacida

5 Abril 2009 - 5 Responses

Ya estoy aquí de nuevo. Estaba esperando a que hubiera un tema que me invitara a hablar largo y tendido. Y, desgraciadamente, lo he encontrado. El pasado 31 de marzo, en la Universidad de Alicante, con aforo completo, Gloria María Tomás y Garrido, profesora invitada y titular de bioética de la Universidad Católica de Murcia, dictó una conferencia en la que las aseveraciones homofóbicas y prejuicios se enredaron con una terrible falta de tacto y de conocimiento sobre la materia a tratar (perversiones en la sexualidad), tal y como se ve en este video que fue grabado por uno de los oyentes.

Exijo a las instituciones pertinentes que depuren responsabilidades y, por supuesto, la destituyan automáticamente de su cargo, pues Gloria María Tomas y Garrido no sólo atenta contra la dignidad de las personas, sino que incumple uno de los principios básicos que regula la disciplina de la bioética como es el respeto a los derechos inalienables del ser humano. Comportamientos hitlerianos como el de semejante personaje promueven las actitudes violentas de grupos extremistas que aluden a la agresión para erradicar lo que ellos consideran un lastre para la sociedad. Esta inconsciente es de las que incita a que los homosexuales sean arrinconados y señalados en las aulas. Gloria es responsable -desde luego sus ideales lo dejan claro- del bullyng y de los suicidios y depresiones que sufren los que son acosados en el colegio. Vivir eso en carnes propias es muy duro. Me cuesta, por tanto, concienciarme de que en este siglo todavía pululen alimañas del lenguaje ventilando su homofobia sin tabúes. Me produce un estremecimiento únicamente comparable al que siento cuando soy testigo indirecto de movimientos machistas o xenófobos. De verdad, ante semejante actitud únicamente puedo transformarme en un petulante orador del insulto para intentar calificar a alguien con semejante catadura moral, ética y de principios.

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Entiendo que pronunciarse alegremente sobre la sexualidad resulta de una ignorancia total. Proclamar que la homosexualidad y la bisexualidad son perversiones, tipificadas en la rama de la medicina como enfermedades, resulta bochornoso y altamente peligroso. Más aún cuando es evidente que hay una discusión científica que debate sobre el origen de la homosexualidad. Sería maravilloso si Gloria hubiera logrado descifrar la estructura genética de la sexualidad, pero aparentemente no tiene ni la más remota idea. Por eso me gustaría que esta mujer de ideología facistoide hablara acerca de las investigaciones que ha realizado para llegar a la conclusión de que las tendencias sexuales provienen de disfunciones eréctiles, malas experiencias con personas de sexo opuesto o por una simple cuestión ambiental. Sus pueriles argumentos, que carecen de fuerza científica y moral, están algo obsoletos y sueltan un tufillo a represión inaguantable. Es habitual que en casos de negación de la realidad se colisione contra los verdaderos deseos o instintos. Quizás es una lesbiana en potencia que huye de su verdadera identidad. Qué bien te hubiera venido una sonora bofetada a tiempo, malnacida.

A la luz de la luna

16 Febrero 2009 - 7 Responses

Son las cuatro y cuarto de la madrugada. Todavía estoy despierto. Estoy terminando mi primera novela que saldrá al mercado antes de lo previsto. Por primera vez voy a inmiscuirme en un asunto que no está relacionado con la prensa rosa y siento eternas palpitaciones. Escribir sobre alguien que has moldeado a tu antojo es tan gratificante como peligroso, quizás porque puede llevarte a confundir y a idealizar. Espero que mi historia, la que cuento en esas doscientas páginas, consiga entretener, quizás enternecer, a quien decida leerla. Aceptar un reto de esa magnitud me ha proporcionado las satisfacciones personales más importantes de los últimos meses. En los momentos difíciles, que los ha habido, me he refugiado hasta la extenuación en un personaje que ya forma parte de mí. Ella es como uno más en una casa que, por cierto, he empezado a redecorar con entusiasmo. Igual que esta bitácora a la que he tenido abandonada por exceso de pensamientos. Sí, estas últimas semanas han sido de reconocimiento, reflexión y, tal vez, de una excitación espiritual que me ha servido para hacer limpieza en todos los ámbitos de mi vida. Por eso he decidido plantar la fotografía de una luna inmensa que alumbra un mar de ideas y optimismo. Un mar que acoge a barcas que navegan con tranquilidad y sosiego.

Esta noche he estado viendo la película Brokeback Mountain que ha emitido Televisión Española. Nunca antes la vi, a pesar de que sé que se llevó un buen número de premios en diferentes certámenes internacionales. Supongo que no ser un cinéfilo empedernido me obliga a no estar pendiente de las carteleras. Sin embargo, me ha parecido una espléndida historia que me ha transportado al mundo de la reflexión. No deberíamos permitir que los días pasen por nuestra vida como si una ventisca de frío aire zarandeara nuestros cabellos. Hay quien permanece impertérrito ante los acontecimientos que podría vivir y que, por un miedo enmascarado, los rechaza vilmente. A veces logro sonrojarme cuando pienso, refugiado entre mis blancas sábanas de algodón, sobre la cantidad de situaciones, momentos, historias y apasionamientos que decidimos apartar por temor a equivocarnos. El miedo es el sentimiento más rastrero que puede llegar, incluso, a mortificar al humano. Convertirlo en un ser huraño, brusco y hasta agresivo. Supongo que la vida es un continuo aprendizaje en el que está permitido sobrecogerse ante los errores y regocijarse ante los triunfos. Yo, desde luego, he decidido no ser el vaquero sensiblón que se oculta tras una apariencia ruda y desagradable y que opta por seguir acomodado en una vida aparentemente fácil, sin afrontar sus verdaderos sentimientos. No estoy dispuesto a parecer el eterno y místico soñador que no se atreve a construir un futuro -puede que equívoco- por miedo al qué dirán. Hace tiempo descubrí que, en la mayoría de los casos, los prejuicios van muy unidos a la inseguridad personal, a sentir terror por arriesgar. Conozco a quienes se intentan motivar en la sombra para afrontar una vida que no les corresponde. Hay quien quiere huir y siente que sus pies no pueden correr. Como decían en el club de los poetas muertos, es necesario vivir, aprovechar el momento. Carpe Diem.

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Fotografia que le hice a Isabel en Benalmádena

En otro orden de cosas. Podría escribir largo y tendido sobre la entrevista que Isabel Pantoja ha concedido a Chelo García Cortés, pero no lo haré. Me da pena que se cree una eterna rivalidad por ver quién está más cerca de una artista que para mí es insustituible. Me choca que Chelo iniciara su entrevista diciendo que hacía muchísimo tiempo que Isabel estaba callada. Pero no me duele ni me provoca excesivos quebraderos de cabeza. Nadie nunca me dijo que esta profesión era fácil. De lo que soy consciente es que no estoy dentro de la camarilla habitual de Isabel y que ir por libre parece herir. El otro día me encontré con personas, compañeros que mantienen buena relación con Isabel, y cuando nos encontramos frente a frente me miraron por encima del hombro. Yo no pretendo quitar el sitio a nadie. Ni soy Chelo, ni Rollán, ni tampoco la Bollo. Yo soy un recién llegado con nombre propio. Estoy y existo. Sin acritud. Sin dobleces. Hasta mañana. Besos con pipas peladas.

Mucho más que arte

18 Enero 2009 - 2 Responses

Son las doce y cuarto de la noche. Madrid está oculto tras una misteriosa pero coquetona niebla. Chispea con lentitud y el frío no es tan intenso como hace algunos días. He estado cenando con una amiga con la que me río a carcajadas. Mabelona es divertidamente única. Con ella puedo confesarme sin temor a que se me tache de frívolo o, tal vez, de excesivamente trascendental. Es ecuánime en sus apreciaciones y no duda en prestarte su hombro para calmar agonías cotidianas. Estoy convencido de que Mabel sería capaz de viajar, a tientas, a las tinieblas si un amigo suyo lo necesitara. En sus almendrados ojos marrones se refleja esa inocencia que me vuelve loco. Ha sido, y sigue siendo, una de las pocas personas que me han arropado en el ambiente hostil, frío, terriblemente violento y desagradable en el que me muevo en horario laboral. La Redondo es un buen estímulo para seguir luchando, para seguir poniendo parches en esas heridas de guerra. Prometo que encontrar a gente de verdad, que te quiera con el corazón en la mano en este submundo de plástico, es tan difícil como que te toque la lotería sin jugar. Sí, puedes toparte con un boleto premiado en la calle, pero la probabilidad es irrisoria. Afortunadamente todavía sé diferenciar entre los que dicen que son tus amigos y los que verdaderamente lo son. Aquí una foto con Mabel el día de Nochevieja. Qué guapa estaba con su vaporoso vestido plateado.

Mabel Redondo

Estoy sorprendido ante la polvareda que se ha levantado con la entrevista que le he hecho a Isabel Pantoja para El Mundo. Me la concedió porque nos une una amistad desde hace varios años. No es un trabajo más. Es un regalo. No le he pagado nada. No me ha pedido nada. Y me ha servido para corroborar que hay muchos compañeros de profesión que mueren a chorros de envidia ante los éxitos ajenos. Incluso esos que tienen asegurado un sueldo millonario al mes. Pido perdón, pero con mi entrevista a Pantoja estoy absolutamente henchido de satisfacción. Gordo de felicidad. Enmarcaré sus respuestas y mis preguntas para poder conservarlas eternamente, mostrárselas a mis nietos y regocijarme en ellas. Nadie, más que los que me rodean diariamente, sabe cuánto me apetecía poder entrevistar a la artista que me acompaña diariamente en mis encuentros furtivos con la lectura. Para mí, Isabel Pantoja es muchísimo más que un personaje de lo rosa. Es mucho más que la cantante que menea la bata de cola en el escenario. Es parte de mi corazón. La adoro, le joda a quien le joda. Y lo digo bien alto. Ya bastantes veces han intentado bombardear nuestra relación desde dentro.  No tengo la necesidad de airear cómo o por qué quiero a Isabel, pero la quiero.

Sigo sin entender lo que está ocurriendo en el mundo de la noche. No entiendo todos los asesinatos que se están sucediendo por arte de birlibirloque. El otro día me encontré con un familiar del pobre chico al que mataron en el Balcón de Rosales y todavía siguen descompuestos. No solo por perder a un familiar, sino por las formas en las que ocurrió todo. Besos con nata. Saúl.

Un ‘te quiero’ en silencio

15 Enero 2009 - 4 Responses

Feliz año a todos. Empiezo el 2009 con muchísima vitalidad y lleno de energía. A pesar de que España se desmorona como un castillo de naipes, estoy convencido de que éste va a ser un buen año. No sé, pero empiezo a creer que es importante canalizar la buena energía para que, al menos, los acontecimientos fluyan de una forma más positiva. He estado en Cuba unos días de vacaciones con mi amigo La Marquesa. El hotel Cohiba es una delicia. Frente al Malecón, tanto los directivos como los trabajadores son dulces en el trato y en las formas. Me sorprendieron muchas cosas durante mi estancia en La Habana. Sigo descompuesto ante la pobreza que brota en todas sus calles. Os pongo alguna foto del viaje. Recorriendo a trompicones todo lo que me ha sucedido durante el año que hemos desterrado al ostracismo reconozco que no me arrepiento de ninguna de las decisiones que tomé. Todas me han aportado algo, incluso las que me hicieron llorar a chorros y patalear de impotencia. Es cierto que de todo se aprende y que las experiencias personales consiguen curtirte para que, al final, no sufras en demasía cuando la vida aprieta. En estos momentos sé que no cometería los errores que me hicieron sufrir antaño. Erraré en otros asuntos, pero no volveré a tropezar en la misma piedra, a pesar de que me cueste.

 

 

Saul en Cuba

No dejo de adentrarme en las vidas ajenas cuando creo que nadie me ve. La otra noche, observando desde la clandestinidad a una pareja recién enamorada, comprendí que no es necesario esculpir en el cielo una perífrasis verbal para demostrar que mueres a chorros de amor por alguien. Recuerdo que la mirada de él tenía vida propia. Sus ojos medio entornados parecían gritar un ‘te quiero’ ensordecedor impregnado de ternura. Intuyo que, a pesar de la música panderetera que retumbaba en los altavoces del local, ella sólo escuchó las palabras que él jamás pronunció. Tal vez, por eso, he llegado a la conclusión de que prefiero una mirada a tiempo a una palabra llena de letras vacías y sin sentido. Imagino que ya estoy cansado de típicos palabros que únicamente sirven para recalentarte en un momento de explosión hormonal. Hoy, hablando con mi amiguita Gema, me he dado cuenta de que he conseguido acariciar ese punto de frialdad que necesitaba para enfrentarme a según qué situaciones. Tengo buenas maestras en estos asuntos. Me voy a dormir. Prometo actualizar cada día sobre las doce y media de la noche. A la luz de la luna. Incluso en los días nublados. Besos desde la calefacción.

 

Domingo prenavideño

21 Diciembre 2008 - One Response

Lo llevaba oculto para no inquietar. Cuando me lo encontré por primera y última vez descifré en su mirada que tenía un sueño inconcluso, una aventura por recorrer, una puerta por abrir. Por eso no me sorprendí excesivamente cuando el otro día Teresa me dijo que era uno de los candidatos para representar a España en el próximo festival de Eurovisión: “pero si es el que canta uno de los temas que más se repiten en Gran Hermano”, me dijo sin ocultar su ilusión. Hoy me he acordado de sus palabras y, buceando por la Red, me he topado con el videoclip de su canción. Recomiendo escucharla en tiempos de alferecía sentimental. Me ha encantado. Es el “si me quisieras” que invita a la eterna reflexión y a la fría compraventa de sentimientos. La historia de mi vida pintada en un acorde apetecible y letra bailona. Roel se presenta como artista revelación de los últimos tiempos. Es un maniquí más, pero con voz envolvente y desgarro poco común. Juro que la noche en la que Teresa me lo presentó como barita mágica, no imaginé que su vocación real era la música. Ver para creer. Ahora está muy contento porque su incursión en el ruedo artístico está siendo todo un éxito. Eso sí, no escondo que tengo el corazón dividido porque Soraya Arnelas también ha presentado su candidatura para el certamen internacional. Y va en cabeza en el ranking en el que se puede participar a través de la web de televisión española. Soraya es única e inigualable. Pero Roel tiene una voz más que apetecible. Votadle en www.rtve.es/eurovision

Son las siete y doce de la mañana. Acabo de llegar a casa porque, cuando estaba escribiendo este post, mi amigo Diego me envió un mensaje y me preguntó si me apetecía tomar una copa. Lo he pasado muy bien y he redescubierto el juego de las miradas. Hace tiempo, Caro, una amiga melillense que hace enloquecer a los hombres con su belleza, intentó enseñarme a utilizar la mirada como método de ligoteo rápido y seguro: “Eso se llamará, a partir de hoy, “la caída del párpado’” le espeté en plena Feria de Abril, entre jamoncito y rebujito rebosando por todos los lados. Pero a mí nunca me ha servido. Soy de los que piensan que este tipo de tácticas sólo funcionan si tienes un cuerpo perfecto y gozas de un innato magnetismo. Aprender a seducir es inútil. La sensualidad es genética. Cada vez estoy más convencido y me resigno a pensar que sólo los elegidos son capaces de emocionar con una fulminante mirada. Quizás mi amiga Rosetta Forner sería de las pocas que podría encontrar una forma de localizar la sensualidad de quienes la tienen escondida tras matas de complejos y miedos. Rosetta es capaz de describir al ser humano como pocos lo hacen. El otro día la vi en un programa de Interconomía y mi fanatismo por ella ha aumentado en cantidades industriales.

Llevo una semana de auténtico frenetismo. No puedo ocultar mi felicidad al haber ganado en los tribunales a José Campos. Ahora, después de meses de muchísimo desasosiego, voy a desterrar esta historia por estabilidad psicológica y personal. El otro día estuve con mis amigos Nacho y Antonio en la inauguración de un nuevo local de Madrid. Se llama Velvet Room y está en Almirante, 14. Es un sitio pequeño pero con grandes posibilidades. La música es buena, el ambiente es acogedor y no hace falta gritar para hablar con tus acompañantes. Enric Escudé juega un papel importante en este sitio y sólo por verle vale la pena ir. 

Me voy a comprar los regalos de la Navidad. Suerte que El Corte Inglés abre hoy, porque me hubiera pillado el toro otra vez. Besos muchos y azulones. Saúl.

Sin ataduras

11 Diciembre 2008 - One Response

Son las dos de la madrugada. Sobre la mesa en la que reposa este ordenador algo envejecido tengo un frío tazón de leche y un par de tostadas con mantequilla y mermelada de fresa. Estoy tumbado en el sofá viendo apaciblemente el programa que Nacho Abad conduce con mucho éxito en las noches de Telecinco. Se trata de un espacio de actualidad y sucesos que combina el rigor de la información tratada e investigada con el morbo apetecible de los corrillos de prensa rosa. Igual tratan un presunto asesinato que se sienta una prostituta que dejó de aparcar su cuerpo en cuerpos extraños por dinero cuando fue madre, y ahora ha decidido volver a la calle. Me gusta Nacho Abad. Soy consciente de que es uno de los pocos periodistas que hace diana en todas sus informaciones. Y, eso, en un mundo plagado de pusilánimes que inventan para trincar, es, francamente, admirable y plausible. No me siento corporativista ni apuesto por respaldar a todos mis compañeros, pero sí reconozco que, en muchas ocasiones, es necesario felicitar a quien hace bien su trabajo y se relame en silencio. El otro día, por ejemplo, me revolvía en la intimidad de mi alcoba cuando me di cuenta de que el mundo de la tele está envuelto por una espesa capa de envidia que me repugna. Hay, incluso, ladrones de guante blanco que roban informaciones para colgarse la medalla y luego ni siquiera valoran tu esfuerzo. Me da asco.

Hoy estoy bastante pasota. He trabajado por la mañana y, al caer la tarde, me he metido en la cama para pensar y reflexionar. Hay pocas cosas que me estimulen más que permanecer inmóvil en mi cama, con la persiana echada y con la música de Cadena Dial saliendo del altavoz de mi reproductor musical. Despierto pero intentando que los problemas de lo cotidiano no parezcan tan importantes. Además, llevo unas semanas reorganizando mi vida interior. He expulsado a los mequetrefes, vendedores de humo y a los vagabundos del sentimiento. A esos que no esconden que su único objetivo en la vida es tener a alguien al otro lado que les alimente su ego con charlatanería y sueños confusos. Os invito a hacerlo cada cierto tiempo. Descubriréis que, por desgracia, por vuestras vidas pululan individuos que no aportan nada. Por suerte, los amigos se pueden contar con los dedos de las manos. El otro día yo estuve con dos de los que llevan en mi corazón desde hace muchos años. Jorge, prácticamente desde que tengo recuerdos de mi infancia, y Ana, desde hace más de un lustro. Os dejo una fotografía de mi viaje a Valencia. Besos rebozados en frenesí. Saúl.

Ana y Saul

Aqui con mi amiga Ana

Jorge y Saúl

Aqui con Jorge

Mis dos hijos caninos

7 Diciembre 2008 - 2 Responses

Kira y Novi

Son Kira y Novita. Les intenté hacer una foto cuando estaban el uno subido en el lomo de la otra, pero no llegué a tiempo. Ahora están durmiendo a pierna suelta sobre la cama de mi habitación de Valencia. Irradian tranquilidad, templanza y benevolencia. Parece que Kira ha conseguido que Novi reduzca su hiperactividad con ese sosiego que indica que ya ha pasado a la edad madura.  Me voy a una cena con mi amiga Susana y con Juan. ¡Tengo tantas ganas de verlos! Besos con sabor a paella recién hecha.

Inseguros

5 Diciembre 2008 - 3 Responses

Son las nueve de la noche. Llevo varios días sin escribir porque me ha absorbido, como de costumbre, el trabajo. He estado de un lado para otro y sin descansar. Estoy tranquilo, a punto de irme de puente y con una sonrisa que no quiero borrar. Estoy convencido de querer disfrutar al máximo y de descubrir nuevas experiencias personales. Estos días estoy algo bobalicón porque Novita vuelve a casa por Navidad. No soy todo lo buen padre que debería y el tiempo que tengo para atenderle no es suficiente para que él se sienta cómodo y pueda salir a la calle tantas veces como querría. Me lo llevo a Valencia una temporada, hasta que se haga un poco más mayor y entienda que su padre tiene la vida un tanto desorganizada. Sé que voy a llorar el día de la despedida. No podré olvidar sus pequeños besos ni su impagable compañía cuando, al llegar a casa, conseguía reconciliarme con el mundo. Es curioso pero sé que el necesita sentirse mejor consigo mismo, reír con más frecuencia y reencontrarse con su otra familia, que es la mía. Suerte que mi madre se muere de ganas de volverlo a tener entre sus brazos.

Os he hablado en más de una ocasión de la superficialidad que envuelve el mundo en el que me muevo por trabajo. A veces creo que nadie es quien dice ser y que todos navegan sin rumbo, con el único objetivo de aparentar, lucir y convertirse en una especie de muñeco de plástico sin sentimientos ni emociones. Es muy difícil encontrar a personas que, metidas de lleno en este controvertido submundo de la farándula, lleven escritas las palabras sensibilidad y sencillez en la frente. Anoche, por ejemplo, estuve con mi amigo Diego de la Viuda en un sarao en el que se presentaba una nueva revista de estilo masculino. Sigo sin dar crédito al interminable desfile de maniquís únicamente ocupados y preocupados en llevar perfectamente engominado el cabello, lucir el último tocado o mostrar la carisíma firma del reloj que decoraba su muñeca. Un auténtico mercado de la carne en el que sólo destacaba el envoltorio. Está claro que el físico es muy importante. Y que el sexo es inútil si al otro lado de la cama no hay alguien que con sólo una mirada consiga ponerte cachondo. Pero, desde luego, no lo es todo. He empezado a huir de los cuerpos milimétricamente perfectos porque sí, puedes conseguir una excitación mayúscula, pero si a la hora de la verdad el músculo cerebral se compone de esteroides y ciclos varios, es una auténtica pérdida de tiempo. Un aburrimiento total y absoluto que, personalmente, consigue desesperarme.

Diego, Milena y Saúl    En esta foto con Diego y Milena en la fiesta de anoche en Gran Vía

Estoy absolutamente abrumado con el fenómeno Efrén. Hacía tiempo que no me enganchaba tanto a una historia semejante. Y eso que yo soy un seguidor disciplinado de todos los realitys habidos y por haber. El tal Efrén es un futbolista de un equipo regional que se presentó en un programa de televisión para buscar novia. Tropecientas mil candidatas se tiraron, literalmente, al teléfono para conseguir que el mozarrón les echara un vistazo, cenara con ellas un par de veces al mes y las fuera descartando según sus gustos y aficiones. Pues bien, después de meses de auténtica locura televisiva, Efrén eligió a Soraya, una muchacha de apariencia aleonada, con la recorrió los platós de televisión anunciado que lo suyo era amor verdadero. Las revistas del colorín pararon máquinas y llenaron sus páginas con menciones interminables a este nuevo romance. Pues bien, por arte de birlibirloque, su noviazgo se ha roto en mil pedazos. Parece ser que Soraya le puso los cuernos, una semana después de dar el pistoletazo de salida a su relación, con Carlos Hoya. ¿Y quién es él? Un concursante de la última ornada de Gran Hermano que, a su vez, parecía estar locamente enamorado de Loli, una rubia algo déspota a la que plantaron frente al altar a pocas semanas del enlace. El otro día hablaba yo con Efrén, porque el trabajo manda, y me encontré con un tipo excesivamente crecido y notablemente malhumorado. Cuando me preguntó quién me había dado su “teléfono privado” quise morir. ¡Eso no me lo ha preguntado ni la mismísima Baronesa Thyssen! Me hace gracia, pero no puedo disimular mi indignación, cuando personajes que han brotado a la vida pública por arte de birlibirloque rebuznen cuando se les pregunta por esa vida privada que han aireado por todos los rincones de la televisión. Me pasó también con el otro protagonista de la historia, con Carlos H. Pero él luego me envió un mensaje para disculparse porque colgar a alguien que llama preguntando por un coito que ha llevado al fracaso a lo de ‘los novios de España’ no es de ser educado. Besos entre espinas.

Noa, Novita y una copa de vino

17 Noviembre 2008 - One Response

Son las dos de la madrugada. Novita masculla sonidos que no soy capaz de descifrar. Le acabo de cocinar un par de lenguados al horno que le vuelven loco. Ha estado solito todo el día y le he querido premiar con su plato preferido. A veces miro su cuenco blanco repleto de granitos de pienso y me revuelvo. Yo no sería capaz de estar comiendo todos los días lo mismo. Me imagino frente a un plato de acelgas que nuca se termina y me entran ganas de gritar. Por eso creo que es necesario combinar el pienso con comida más alegre y colorida. Novita es un ser realmente especial. Consigue que me reconcilie con el mundo, incluso cuando sólo me apetece maldecir y recriminar. Suerte que, esta noche rara y excéntrica, lo tengo a mi lado dándome los besitos más sinceros entre todos los que pueden darse. No aspira más que a permanecer doblado entre mis brazos mientras tecleo estos textos sobre mí. El otro día me decían que borrara esta página. Que me olvidara de seguir contando, a través de Internet, mis experiencias personales. Dicen que me resta credibilidad frente a los ojos de quienes me tienen que contratar para ventilar desvergüenzas ajenas. Lo pensé. Lo medité. Se lo pregunté a la luna llena. Y me la sopla. Me da igual. Sentarme frente a una hoja en blanco y poder redactar, con el corazón en la mano, no tiene precio. Y, además, supongo que los capos de las grandes cadenas y de los periódicos en los que puedo ser contratado también tendrán su parte ñoña, refunfuñona, y hasta sexual. Vivir encorsetado en un papel políticamente correcto sí que es dañino.

He tenido el día movido. A pesar de ser domingo, el reloj no se ha parado ni un solo momento. He hecho la siesta y he soñado con una persona que no es quien parece ser. Odio a la gente que se inventa así mismo. Odio a quien aparenta ser alguien para agradar al de al lado. Al que reniega de sus sentimientos y al que se viste de marca para parecer más poderoso. Al que miente cuando piensa. A mí ya no me convencen los ojos llenos de ilusión que vibran cuando te miran y tiemblan cuando te hablan. ¿Por qué casi nadie se deja ver como es y no como quieren los demás? Las cosas serían tan idílicas si todo el mundo se mostrara sin dobleces. Tenemos tanto que aprender de los que, como ese Noa de la película, son felices con una vida sencilla y sin excentricidades. Sueño con ser como él y mantenerme vivo sólo por los sentimientos, por el amor verdadero. ¿Alguien ha visto una película más bonita que la de Noa? Sé que me ha dado una lección que guardaré bajo llave en la mochila de las experiencias que siempre llevo conmigo… Esa conversación que mantuve contigo cuando la luna menguante parecía sonreírnos, me ha ayudado tanto o más de lo que puedes imaginar.  

Son las dos y media de la mañana. Debería ir a enrollarme entre las sábanas pero tengo que seguir escribiendo. Besos ordenados y enloquecidos. Saúl.