Hoy he tenido un domingo prácticamente en silencio. Me he levantado a las tantas de la tarde porque me apetecía permanecer en la cama escuchando música de Cadena Dial. Es mi emisora favorita si lo que quiero es desconectar y tararear temas de los que conozco la letra. No he hecho deporte. No me apetecía correr por el Retiro como vengo haciendo desde hace un par de meses. Hoy quería hacer el zángano y recorrer con la mente tiempos y momentos, pero me he visto obligado a salir de mi cueva sabanera para limpiar, regar las plantas de los balcones y comprar algunas gangas en el Rastro.
La semana pasada se terminó ‘Está Pasando’. Tengo que reconocer que cuando me enteré de que se acababa para siempre, me dio mucha pena. Durante el tiempo en el que colaboré en el programa aprendí mucho, y quizás no sólo de televisión. Descubrí a grandes profesionales del medio con una filosofía de vida muy semejante a la que yo intento seguir. Por eso me hizo mucha ilusión que en la fiesta de despedida me pudiera reencontrar con todos aquellos que un día formaron parte de mi realidad profesional. Estoy convencido de que di todo lo que pude por ese programa. Lo bueno, y quizás también lo peor. Haber estado bajo las directrices de Eduardo Banco, portador de un carisma y seguridad aplastantes, me ha permitido conocer cuáles son mis puntos débiles frente a la cámara. Por no hablar de los consejos y apreciaciones de Begoña Bravo o de Victoria Laseca. En definitiva, ‘Está Pasando’ ha sido un formato de éxito que ha funcionado durante un año y medio, quizás porque Santi Botello y Raul García, a los que estaré eternamente agradecido, supieron dar con el espacio que la audiencia pedía a gritos. En la foto, Gema Balbás – amiga, actual presentadora de ‘El Buscador’ que dirije Mar García y antigua presentadora de Telecorazón- y mi amiguito Diego de la Viuda -un buen periodista y mejor persona- en la fiesta del último adiós al espacio de Mandarina. Descanse en paz.

Gracias a mi amigo La Marquesa, me he topado con una cantante mexicana de la que estoy profundamente enamorado. Se llama Paquita la del barrio y le canta a los hombres desde el desgarro, el odio y el despecho. Os dejo esta joya de la dramaturgia cantada que lleva por nombre “Rata de dos patas“. ¿Se puede ser más grade? Esta mujer es ARTE. Por cierto, aunque físicamente mi querida Paquita se parece a Juan Gabriel, cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia. Besos íntimos.






